Salir a correr es una actividad que tiene una gran cantidad de ventajas para nuestro organismo —no solamente para adelgazar y estar en forma, de sobra conocido—. Al iniciarse en el running uno/a consigue reducir el estrés generado en todo el día o a lo largo de la semana, obtener una mejor condición física y mejorar la circulación, entre otras.

Y es que, según un estudio publicado en la revista Psychiatria Danubia el running es una práctica que repercute favorablemente en la salud mental de los corredores que lo practican de manera no profesional. Empezar a correr ayuda a mejorar la percepción de uno/a mismo/a, a aliviar la tensión y a tener un mejor estado de ánimo. De hecho, sus efectos beneficios se comparan, incluso, con los resultados de pacientes que realizan psicoterapia por cuestiones de depresión, ansiedad, tensión, cambios de humor y baja autoestima.

En este artículo queremos darte las pautas necesarias para saber cómo empezar a correr y, sobre todo, los consejos necesarios para aprender a correr adecuadamente evitando los errores que realizan la mayoría. A continuación, te ayudamos a crear una rutina running.