Los practicantes de deportes de alta intensidad y duración, son propensos a desarrollar el llamado síndrome del corazón de atleta. Y es que, en los últimos años, existe una corriente creciente de personas que se han aficionado a realizar este tipo de actividades, como puede ser correr, el ciclismo o pruebas todavía más desafiantes para el cuerpo como maratones, que requieren de una excelente forma física.

A continuación te contamos más en detalle qué es, cuál es el origen que lo provoca y cómo puede afectar a nuestro organismo.

 

¿Qué es el síndrome del corazón atleta?

El síndrome del corazón de atleta se define como una respuesta adaptativa cardiaca normal que se produce al realizar actividad física regular de alta intensidad y frecuencia. Esta patología no produce ninguna molestia y se caracteriza por un aumento en el tamaño ventricular izquierdo y del grosor de las paredes cardiacas, lo que permite al deportista mantener niveles de oxigenación adecuados a la exigencia del deporte que practica.

¿Cuál es la causa del síndrome del corazón atleta?

En deportes como, por ejemplo, el ciclismo o la natación, el sistema cardiovascular debe mantener un elevado gasto cardíaco durante prolongados periodos de tiempo. Y éstos son los que pueden hacer que se desarrolle el síndrome del corazón de atleta.

Además, este síndrome:

  • Puede ser desarrollado por personas aficionadas a realizar frecuentemente deportes de alta intensidad y duración.
  • Se suele diagnosticar en un reconocimiento médico, ya que no tiene síntomas físicos evidentes.
  • Debe ser estudiado en detenimiento si realmente se trata de este síndrome o de otra patología más perjudicial para la salud.

 

¿Cómo afecta al organismo el síndrome del corazón atleta?

La gran mayoría de las veces los deportistas que presentan este síndrome no tienen ningún síntoma, por lo que conocer que se tiene éste no parece sencillo. Ocasionalmente, si el paciente se somete a reconocimiento médico previo a realizar una exigente prueba o competición, podrá conocer su existencia. Lo bueno de este síndrome es que no supone una amenaza física al estado de forma del deportista que lo padece.

Las indagaciones sobre el corazón en un reconocimiento médico nos harán encontrar una frecuencia cardíaca más lenta de lo que es considerado normal, ya que el corazón de un deportista que realiza estos exigentes ejercicios bombea una mayor cantidad de sangre en cada latido y, por tanto, más despacio.

El síndrome de corazón de atleta, que se puede diagnosticar a través de un electrocardiograma o ecocardiograma, produce además los siguientes síntomas no apreciables a simple vista:

  • Pulsaciones por debajo de 60 latidos por minuto (bradicardia).
  • Aumento del volumen cardiaco (cardiomegalia).
  • Aumento en el grosor de las paredes musculares del corazón (hipertrofia ventricular).

Sin embargo, también es importante detectar otras afecciones provocadas por la práctica de deportes de alto rendimiento. En este sentido, el síndrome del corazón de atleta debe distinguirse de otras enfermedades como la miocardiopatía hipertrófica.

Esta patología, que se caracteriza por un engrosamiento en la pared muscular del ventrículo izquierdo -un efecto similar al del síndrome del corazón de atleta-, se suele diagnosticar con una ecocardiografía.

Finalmente, hay que destacar que es muy importante que se detecte a tiempo, ya que es una de las causas más comunes de muerte súbita en jóvenes deportistas. Por este motivo, es recomendable que los deportistas se hagan chequeos de forma periódica.

 

Webgrafía y Bibliografía

  1. Guillen, J (15 de enero de 2021). Tengo corazón de atleta ¿debo preocuparme? Cuídate Plus/ Marca
  2. Fernández, G. M (9 de marzo de 2017).  de corazón de atleta: Una adaptación normal en deportistas de élite / Clínica Alemana
  3. Ruibal, B (7 de noviembre de 2014). Síndrome del corazón de atleta. Mundoentrenamiento.com