Mantener una dieta adecuada, acompañada de la actividad física y deportiva, es fundamental para mejorar nuestra salud y encontrarnos en perfecto estado. Los riesgos de la obesidad suponen serios problemas para la salud de las personas, como la posibilidad de padecer diabetes —debido a los elevados niveles de glucosa en sangre—, la presión arterial alta —o hipertensión—, tener colesterol —debido a la elevada cantidad de grasa en la sangre, y todo lo que ello implica—, problemas óseos y articulares —como consecuencia de la presión que sufren los huesos y articulaciones—, cálculos biliares o problemas de hígado e, incluso, algunos tipos de cánceres.

Es por ello que resulta esencial mantenerse en forma y cuidar de la alimentación, así como practicar deporte y actividad física constante. Una de las maneras más comunes utilizadas hasta la fecha para medir los niveles de grasa en el cuerpo y conocer si debemos perder peso o subirlo es el Índice de Masa Muscular (IMC). A continuación, te explicamos con más detalle qué es el IMC, cómo se calcula el IMC y otras cuestiones de interés sobre este tema.

¿Qué es el IMC?

El Índice de Masa Muscular (IMC), también conocido como Body Mass Index (BMI) —del inglés— es un método utilizado para medir la cantidad de grasa corporal que tiene una persona. Esta fórmula fue desarrollada por el matemático belga Adolphe Quetelet, razón por la cual es conocida también como Índice de Quetelet. Saber cómo se calcula el IMC es fundamental para conocer la cantidad de grasa que tiene una persona en el cuerpo, pero también para poder tomar cartas en el asunto y corroborar si el peso se encuentra dentro de la media —según los parámetros preestablecidos— o en situación de obesidad/delgadez.

¿Cómo se calcula el Índice de Masa Corporal?

Acabamos de responder al interrogante de qué es el Índice de Masa Corporal, ahora bien, falta conocer cómo sacar el Índice de Masa Corporal. Debes tener en cuenta que el proceso es muy sencillo, aunque una vez que obtengas el resultado tendrás que comprobarlo con la escala de valores para conocer cuál es tu estado físico en función del IMC —como puedes ver más abajo—.

La fórmula del IMC consiste básicamente en dividir el peso entre la altura. Para ello, debemos expresar el peso en kilogramos (kg) y la altura en metros al cuadrado (m2). Es importante dejar claro, no obstante, que estos valores no se aplican de igual manera tanto para adultos como para niños y adolescentes. En el caso de los menores de edad la manera en la que se procede a cómo sacar el Índice de Masa Corporal es mediante los percentiles. Es decir, se compara el resultado con unas medidas que se establecen en función del peso del niño o adolescente en relación con sus iguales de edad y sexo. A partir de ahí, la forma de comprobar los datos es la misma. Es decir, si está en la media, tendría un peso adecuado, mientras que si está por encima podría tener sobrepeso u obesidad y, por debajo, bajo peso o delgadez.

Índice de Masa Corporal en adultos Resultado
<15 Delgadez muy grave
15 – 15.9 Delgadez grave
16 – 18.4 Delgadez
18.5 – 24.9 Peso saludable
25 – 29.9 Sobrepeso
30 – 34.9 Obesidad moderada
35 – 39.9 Obesidad grave
>40 Obesidad mórbida

 

En la actualidad podemos encontrar una gran cantidad de páginas en la red en las cuales se puede calcular el IMC de manera prácticamente automática. Para ello solo es necesario indicar si se trata de un adulto o menor, el peso y la altura.

¿Son determinantes las mediciones del IMC para medir la obesidad?

El IMC ha sido y sigue siendo una de las fórmulas más utilizadas hasta la fecha para calcular la obesidad o sobrepeso, sin embargo, cada vez son más los expertos que concluyen en que la fórmula del IMC no resulta determinante o que presenta errores. En el caso del deporte, por ejemplo, —y concretamente de quienes trabajan la hipertrofia, como los culturistas— nos encontramos con el problema de que los resultados que ofrece esta fórmula dan lugar a un sobrepeso con respecto a la altura, comparándolo de igual manera con los problemas que tiene una persona obesa. Es decir, la fórmula no tiene en cuenta que el deportista no corre el mismo riesgo de padecer los problemas de salud que la persona obesa ya que no hace distinción entre la grasa corporal y la grasa muscular.

Según un estudio publicado en la International Journal of Obesity, revista internacional especializada en salud, el IMC como medida de la grasa corporal es inexacto y puede conducir al sesgo durante las medición de los efectos de la obesidad en los resultados de salud. El problema de ello, según explican en el artículo titulado como BMI-related errors in the measurement of obesity es que no se tienen en cuenta algunos factores como son:

  • La diferencia entre la masa grasa y no grasa —como el hueso y los músculos—.
  • Los cambios que ocurren en la composición corporal con la edad.
  • La relación de tiempo entre la obesidad y el resultado que se mide.

Los especialistas del informe concluyen que cualquier cálculo de los ratios de riesgo, de las diferencias del riesgo o de las proporciones atribuibles reflejan el error inherente en el IMC como medida de la obesidad. En la actualidad, se recomienda que, para medir la obesidad, aparte del IMC, es aconsejable utilizar otras medidas, como es el caso las medidas de la cintura. También se recomienda tener en cuenta los factores de riesgo que pueda padecer una persona. Entre ellos se encuentran las enfermedades y cualquier otra circunstancia específica que pueda poner en riesgo la salud de un individuo. De esta forma es posible obtener una medida más aproximada de la situación real sobre la cantidad de grasa que tiene una persona y si ello puede suponer a la larga o a corto plazo un problema de salud.