¿Has oído hablar alguna vez de la memoria muscular? ¿Qué ocurriría si nuestros músculos tuvieran la capacidad de recordar al igual que el cerebro? ¿Resultaría más fácil volver a ganar masa muscular? Una de las mayores inquietudes de los deportistas que, por diferentes motivos —como el cambio a un nuevo trabajo, la implementación de un horario distinto o sufrir una lesión de gravedad…—, deben abandonar el deporte o el ejercicio por un largo periodo de tiempo es el miedo a perder todos los resultados obtenidos o sufrir una atrofia muscular.

El deporte es una forma de vida y en base a él surgen unos hábitos saludables que propician un mejor estado o forma física, una mejor silueta y una mayor musculación, entre otras. Desafortunadamente, hay momentos en la vida en los que debemos romper con estos hábitos por determinadas situaciones, lo cual ocasiona una atrofia muscular hasta que, poco a poco, se degradan los músculos que habían sido generados. Afortunadamente, nuestro cuerpo es la máquina más inteligente que existe y está preparado para recuperar la masa muscular de manera mucho más rápida y efectiva si en algún momento las células fueron hipertrofiadas. Esto es lo que se conoce como memoria muscular.

A continuación, pasaremos a analizar qué es la memoria muscular —o memoria de los músculos—, algunas teorías que explican su funcionamiento y cómo mejorar la memoria muscular.

¿Qué es la memoria muscular?

En resumidas cuentas y, sin complicar en exceso la definición de qué es la memoria muscular, ésta puede definirse de la siguiente manera: la memoria muscular es un efecto mediante el cual, si un músculo ha recibido con anterioridad estímulos específicos, tendrá mayor facilidad y rapidez para adaptarse y desarrollarse. Siempre y cuando la actividad y capacidades sean la mismas que las trabajadas con anterioridad. Para ello, es esencial que la masa muscular que quiera ser recuperada hubiera sido previamente hipertrofiada. Es decir, que el músculo hubiera sido entrenado para aumentar la cantidad de filamentos de actina y miosina a través de la síntesis de proteínas.

Teorías sobre la memoria muscular

Existen varias teorías sobre la memoria de los músculos y cómo mejorar la memoria muscular. Estas son dos de las teorías que más peso tienen en la actualidad.

Teoría del dominio nuclear

Se trata de una de las teorías más aceptadas para explicar la memoria muscular. La teoría del dominio nuclear fue desarrollada por el biólogo Kristian Gundersen en el año 2016. El científico, en su investigación Muscle memory and new cellular model for muscle atrophy and hypertrophy, explica que la memoria muscular se basa en la acción de los mionúcleos —o núcleos de las células musculares—. Estos se multiplican en las fibras y grupos musculares cuando se trabaja el aumento de la masa muscular mediante la sobrecarga progresiva. El biólogo realizó un estudio con varios ratones y comprobó que a partir del sexto día de entrenamiento los animales ganaban más mionúcleos —además de masa muscular—. La acción de los mionúcleos en la ganancia del músculo es clave. Su multiplicación da cabida a un aumento del espacio citoplasmático de la célula, además de proveer un dominio en el músculo. Este dominio es el que genera un espacio predispuesto para que tenga lugar el crecimiento de la célula muscular.

Sin embargo, y aquí está la clave de esta teoría y su relación con la memoria de los músculos, al producirse la atrofia muscular —o pérdida de masa muscular— por falta de ejercicio, comprobó que los mionúcleos no se degradaban —a diferencia de la fibra muscular—. Aunque el músculo haya perdido fibra y el diámetro sea inferior, los mionúcleos permanecen en él. Razón por la cual, al volver a entrenar el músculo este se regenera de manera mucho más rápida que uno que no haya multiplicado sus mionúcleos.

Teoría del dominio genético

La teoría del dominio genético se sustenta en la investigación realizada por la Universidad de Keele, en Reino Unido, publicada por la revista Scientific Reports de Nature. Esta teoría explica que el músculo esquelético humano cuenta con una memoria epigenética determinada por un crecimiento más temprano, lo que permite una recuperación más rápida. En este sentido, los científicos afirmaron encontrar genes específicos relacionados con la memoria muscular los cuales favorecerían una mejora en la recuperación de la masa muscular, entre otras. Asimismo, el mayor impacto de esta teoría explica que dichos genes alargan los efectos de los fármacos que consumen algunos atletas para estar en forma o contribuir a la formación de masa muscular.

¿Cuánto dura la memoria muscular?

Aunque no existe una respuesta precisa para ello, algunos estudios determinan que la duración de la memoria musculare en humanos puede alcanzar desde los 15 años a toda la vida.

¿Cómo mejorar la memoria muscular?

La forma para mejorar la memoria muscular es simple. Se trata de aumentar la intensidad de los ejercicios para generar un nivel de hipertrofia superior para que, en el caso de atrofiar y volver a hipertrofiar músculos, la regeneración de estos sea más rápida y los resultados más visibles. Se trata pues de conocer cuál es el funcionamiento de la memoria de los músculos para saber cómo mejorar la memoria muscular —y por supuesto, conocer los límites de cada uno en lo que a ejercicios de sobrecarga progresiva se refiere—. Es importante saber, no obstante, que hipertrofiar y atrofiar constantemente solo suele conllevar a tener un mismo número de mionúcleos de manera constante si no se sube la intensidad de los ejercicios.