Es frecuente preguntarse, a la hora de hacer ejercicio, qué tipos de ejercicios funcionan mejor para perder peso o potenciar la musculación. Siempre se habla de los tipos de entrenamiento aeróbico y anaeróbico, y determinadas voces a priori autorizadas hablan mucho acerca de cómo son los ejercicios aeróbicos, qué significa anaeróbico y cuáles funcionan mejor para perder grasa.

Aeróbico vs anaeróbico: características y diferencias

A grandes rasgos, y explicado de una manera un tanto simplificada, los ejercicios anaeróbicos forman parte de un entrenamiento físico basado en ejercicios de alta intensidad y de corta duración. Por norma general, estamos hablando de series de ejercicios centrados en trabajar una zona específica: los abdominales, los glúteos, las piernas…

A diferencia de lo que muchos creen, y teniendo en cuenta cómo son los ejercicios anaeróbicos en cuanto a intensidad y duración, estos ejercicios son los mejores para aumentar la masa muscular y mejorar la resistencia. Ahora bien, ¿esto quiere decir que esta clase de ejercicios no son útiles para bajar de peso?

Lo uno de lo otro no es excluyente. Es más, al aumentar el tejido muscular, la grasa va quedando desplazada poco a poco hasta que esta termina desapareciendo. Por tanto, ¿podemos decir que son efectivos los ejercicios anaeróbicos para reducir el nivel de grasa del cuerpo? Evidentemente, sí.

Por lo que respecta a los entrenamientos aeróbicos, son básicamente ejercicios que ponen a trabajar el sistema cardiovascular. Actividades como correr, hacer bicicleta elíptica, hacer ciclismo o nadar son actividades enmarcadas dentro de lo que son los ejercicios aeróbicos, que tienen como finalidad quemar grasa y mejorar el nivel de resistencia general. Esta clase de ejercicios están muy recomendados para combatir el sedentarismo, uno de los grandes males de las sociedades avanzadas, contribuyendo a reducir los factores de riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.

¿Qué tipo de ejercicio es mejor para la salud?

A pesar de que existe una diferencia entre el ejercicio aeróbico y anaeróbico básica (uno prioriza la intensidad sobre la duración, mientras que el otro lo hace exactamente al revés), lo mejor es combinar tanto ejercicios donde se opte por reforzar el tejido muscular como los que mejoren la salud cardiovascular.

Resulta algo complicado responder a qué es mejor, si el ejercicio aeróbico o el anaeróbico, ya que cada persona es un mundo y cada cuerpo tiene unas necesidades. También es importante apuntar que son los ejercicios aeróbicos los que exigirán una mayor capacidad de adaptación para las personas sedentarias, ya que el sistema cardiovascular debe adaptarse paulatinamente a la intensidad de los ejercicios para ir avanzando progresivamente.

Por tanto, podemos decir que no tiene mucho sentido hacer una confrontación de ejercicio aeróbico vs anaeróbico, puesto que ambos tienen repercusiones muy positivas para el organismo. Una combinación de ambos es lo más recomendable.

Entonces, ¿qué clase de ejercicio hay que elegir?

Partamos de la premisa de que cada persona es un mundo y no todos los cuerpos tienen las mismas necesidades. Con eso, la respuesta de si son mejores los tipos de entrenamiento aeróbico y / o anaeróbico varía en función de cada caso.

Por norma general, cuando se es principiante o se ha estado un periodo de tiempo prolongado sin hacer actividad física con frecuencia, los ejercicios aeróbicos están más recomendados. Ten en cuenta que son los ejercicios aeróbicos los que contribuyen a aumentar el nivel de resistencia general y, en última instancia, los que pueden ayudar a que los ejercicios anaeróbicos que se practiquen más adelante pueden ejecutarse con una intensidad mayor.

Como sabes, la principal diferencia entre el ejercicio aeróbico y el anaeróbico es que uno potencia la intensidad de los ejercicios mientras que el otro lo que hace es prolongar en el tiempo la práctica de ejercicio. Sin embargo, las consecuencias en ambos casos son muy beneficiosas para el organismo, ayudando a reducir el nivel de grasa del cuerpo y haciendo que el tejido muscular se desarrolle y adquiera más protagonismo. Es decir: los tipos de entrenamiento aeróbico y anaeróbico son igualmente beneficiosos para la salud. Practicar uno u otro dependerá del nivel de prestaciones físicas de cada cuerpo.

Empezar a entrenar con los ejercicios anaeróbicos del cuerpo hace que los tejidos del músculo empiecen a desarrollarse, aumentando la presencia de tejido muscular. Pero la intensidad debe estar muy medida para evitar que se produzcan lesiones, y en este sentido el contar con un especialista en formación física puede ser de gran ayuda para calibrar la intensidad de los ejercicios de la manera adecuada.

Saber lo que son los movimientos aeróbicos y anaeróbicos es importante para saber elegir las rutinas de ejercicios más eficaces para cada tipo de persona. Sin embargo, en el caso de no tener experiencia o ser la primera vez que se tiene contacto con los entrenamientos y la preparación física, lo mejor es que sea un experto el que te enseñe cómo son los ejercicios aeróbicos y cuál es la mejor técnica para llevarlos a cabo.

Para que te hagas una idea, una rutina empieza con un calentamiento previo para que el cuerpo se acostumbre. La práctica explosiva de actividad física no es saludable y puede derivar en lesiones de distinta envergadura. Vamos a ver un ejemplo de cómo con los ejercicios aeróbicos combinados con los anaeróbicos.

Lo mejor es comenzar con 10 o 15 minutos de calentamiento en una bicicleta elíptica o en una cinta. Se puede utilizar también el remo, que es un ejercicio excelente para ejercitar el cuerpo al completo. Tras esta primera fase, hay que saltar ejercicios anaeróbicos. Combinar ejercicios para entrenar tanto el tren superior como el inferior del cuerpo es lo mejor, ya que, si un grupo de músculos se queda sin entrenar, los resultados podrían no ser los esperados. Eso sí, trata de alternar por días para no saturar al cuerpo.

La parte principal de la sesión puede ser ocupada por ejercicios aeróbicos. Lo mismo da que lo hagas en clases o en ejercicios sueltos: lo que importa es mantener la intensidad durante la sesión.

Por último, los estiramientos. Recuerda que es importante devolver los músculos a su estado original para evitar lesiones y otras molestias y que el cuerpo se encuentre en perfecto estado cuando se retomen los ejercicios en la siguiente sesión.