– Existen distintos periodos para la organización del entrenamiento en función de nuestros objetivos, experiencia o estado de forma.
– En base a su duración, nos podemos encontrar con microciclos, mesociclos y macrociclos, de más cortos a más extensos respectivamente.
– Éstos sirven para planificar y periodizar el entrenamiento.

 

Mesociclos de entrenamiento: definición y diferencias entre macrociclos y microciclos

A la hora de planificar y periodizar un entrenamiento, existen diferentes periodos de trabajo con el objetivo de lograr la progresión, lo que se consigue con el control de la organización de la rutina. Un profesional de las ciencias del deporte o entrenador personal debe encargarse de individualizar, organizar y controlar el entrenamiento; o también podemos hacerlo nosotros mismos si tenemos nociones sobre la materia.

Entre estos periodos de trabajo, uno de los que destaca es el macrociclo, concepto que hace referencia al plan de organización general del entrenamiento y puede dividirse en anual, bianual y olímpico.

Por otro lado, encontramos el microciclo, unidades menores del entrenamiento que pueden variar entre 1 y 4 semanas. Estos períodos tienen un fin específico y se dividen en fases que van desde los entrenamientos pesados y muy fuertes hasta los de recuperación. También encontramos los mesociclos, que se componen de varios microciclos.

Respecto a los deportes individuales, dentro de los microciclos existen diferentes tipos. En primer lugar, existe el microciclo de ajuste o introductorio, con bajos niveles de carga para preparar al organismo de cara al entrenamiento intenso y le sigue el de carga, en el que se utilizan cargas medias con el objetivo de mejorar la capacidad de rendimiento del deportista.

El siguiente es el de choque o de impacto, con cargas muy elevadas de trabajo con el objetivo de estimular los procesos de adaptación del organismo. El próximo es de activación o también llamado de aproximación, con cargas muy específicas similares a las de competición.

Entramos de lleno ya en el microciclo competitivo, que se caracteriza por integrar en su organización las competiciones importantes, sesiones suplementarias y procedimientos de recuperación. El último tipo es el de restablecimiento o descarga, con muy bajo nivel de carga y que busca asegurar los procesos de recuperación.

 

Ejemplos y tipos de mesociclos de entrenamiento

macrociclos de entrenamiento

También existen diversos tipos de mesociclos, que son los siguientes: entrante o introductorio, con un nivel general de intensidad bajo y un volumen medio alto; básico, con cargas grandes de trabajo con finalidad de aumentar la funcionalidad de los distintos sistemas del organismo; y de preparación y control, que sirve para que se especialicen los contenidos del entrenamiento y hacerlos similares a la prueba deportiva que se va a realizar.

Le sigue el mesociclo preparatorio de control, cuyo objetivo es descubrir las imperfecciones de los aspectos tácticos y técnicos y trabajar para hacer frente a éstas y mejorar aquello en lo que no somos tan buenos.

Culmina este periodo con el mesociclo precompetitivo, donde mejorar los aspectos técnicos, el rendimiento o la recuperación –según la necesidad del deportista- y el competitivo, periodo donde se concentran las diferentes competiciones.

 

Webgrafía y Bibliografía

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  4. Masferrer, D (24 de septiembre de 2014). Mesociclo. Grupo sobre entrenamiento (G-SE).