El entrenamiento funcional es una de las últimas tendencias que podemos encontrar en la mayoría de gimnasios o centros deportivos especializados. Este tipo de entrenamiento se basa en la realización de ejercicios que tienen como fin mejorar nuestro bienestar general de manera que se mejore nuestra capacidad para realizar cualquier tarea que implique movimiento de manera mucho más efectiva, menos dolorosa, con mayor resistencia y más flexibilidad, entre otras.

Es un tipo de entrenamiento que mejora la biomecánica de nuestro cuerpo de manera personalizada y que trabaja cada uno de nuestros músculos —como veremos enseguida—. Este tipo de entrenamiento suele requerir la presencia de un entrenador personal, por lo menos en el momento de idear nuestro plan de ejercicios. Además, debido a que no precisa de maquinaria específica y costosa, puede ser practicado tanto en casa como en el gimnasio.

A continuación, explicamos con más detalle qué es el entrenamiento funcional, algunos ejercicios de entrenamiento funcional —así como entrenamiento funcional para hipertrofia— y algunos métodos de entrenamiento funcional en casa.

Qué es el entrenamiento funcional

El entrenamiento funcional es aquel que tiene como fin mejorar nuestra capacidad motriz —o, lo que es lo mismo, la inteligencia del movimiento humano—. Se trata de un entrenamiento que utiliza una metodología especifica través de la cual se busca realizar ejercicios y movimientos que nos ayuden a desempeñar tareas funcionales. Es decir, que podamos aplicar en el día a día y que nos sean de utilidad como, por ejemplo, caminar, saltar, subir escaleras, levantar cargas de peso, etc. Es un entrenamiento enfocado en ayudarnos a estar en forma en el día a día.

Este tipo de entrenamiento suele ser personalizado por lo que, previo a su realización, es preciso que se tengan en cuenta las necesidades personales de cada uno. Estos entrenamientos se suelen idear realizando un estudio detallado del funcionamiento del cuerpo de cada persona y de sus condiciones físicas.

Una de las principales ventajas del entrenamiento funcional es que no se requiere maquinara compleja para poder ser practicado, por esta razón un entrenamiento funcional en casa es igual de útil que un gimnasio. Todo depende de los ejercicios de entrenamiento funcional que se lleven a cabo —por lo general, únicamente suele ser necesario pesas, mancuerdas, barras, balones medicinales, cintas TRX, etc.—.

Diferencias entre el entrenamiento funcional y el entrenamiento clásico

Existe una clara diferencia entre el entrenamiento funcional y el entrenamiento clásico, esta se basa en los objetivos finales que se persiguen. Mientras que el entrenamiento funcional tiene como fin mejorar la capacidad motriz y reforzar todos los músculos que intervienen en el movimiento para que nuestro estado físico sea mejor en el día a día, los entrenamientos clásicos tienen fines más estéticos. Es decir, los entrenamientos clásicos trabajan zonas concretas del cuerpo humano —y no todos los músculos, como el entrenamiento funcional— con el fin de tonificarlos, o aumentar su densidad —hipertrofia muscular—, así como para perder peso.

Además, otra de las diferencias principales es que los entrenamientos funcionales no utilizan maquinaria específica —pueden realizarse muchos ejercicios de entrenamiento funcional en casa— mientras que el entrenamiento clásico sí las necesita. Además, las rutinas clásicas suelen trabajar los músculos de manera discontinua —durante los diferentes días de la semana—, mientras que en el funcional se trabajan todos.

El tiempo es también otra de las cuestiones que más diferencian estos tipos de entrenamientos entre sí. En el caso de los entrenamientos clásicos el tiempo suele ser superior a una hora, mientras que en los funcionales es inferior a los 60 minutos.

Beneficios del entrenamiento funcional

Los beneficios del entrenamiento funcional, ya sea entrenamiento funcional en casa o ejercicios de entrenamiento funcional en el gimnasio, son varios. Algunos de ellos son:

  • Mejora la movilidad muscular en general.
  • Mejora la fuerza real.
  • Evita las lesiones.
  • Mejora la estética individual.
  • La evolución es rápida.
  • Mejora la coordinación y la estabilidad.
  • Mejora la calidad cardiovascular.

Entrenamiento funcional para hipertrofia

Una de las ventajas de los entrenamientos funcionales es que mejoran la fuerza real. Es decir, existe un incremento real de la fuerza que se adquiere con estos ejercicios al ser practicados día a día. Ahora bien, si se quiere trabajar la hipertrofia en mayor profundidad, se puede realizar un entrenamiento funcional para hipertrofia específico. La hipertrofia se traduce como el aumento de la masa muscular. Puedes conocer más sobre ella en el artículo “Qué es la hipertrofia muscular”. A continuación, te mostramos un entrenamiento funcional para hipertrofia:

  • Lunes y martes:
    • Curl con barra recta: 4 series, 7 repeticiones.
    • Double Kettlebell Clean and Press: 4 series, 7 repeticiones.
    • Polea al pecho: 3 series, 10 repeticiones.
    • Flexiones: 3 series, 10 repeticiones.
  • Jueves y viernes:
    • Sentadillas: 3 series, 7 repeticiones.
    • Kettlebell swing: 3 series, 12 repeticiones.
    • Zancadas: 3 series, 12 repeticiones con cada pierna.
    • Empuje de peso: 3 series, 20 metros.

Ejercicios de entrenamiento funcional

Se trata de combinar varios ejercicios realizando diversas series y repeticiones en los cuales se trabajen todos nuestros músculos —o la mayor parte de ellos—. Algunos de los ejercicios más comunes que podemos realizar son:

  • Ejercicios con peso básicos, como sentadillas y pesos muertos.
  • Planchas para trabajar el core.
  • Zancadas.
  • Flexiones.
  • Kettlebell.
  • Dominadas.
  • Arrancadas y cargadas.
  • Empuje de trineo.