Aunque en el pasado se creía que toda la grasa que tiene el cuerpo humano es la misma, lo cierto es que esta es diferente. La misma varía dependiendo de las partes del cuerpo donde se acumula la grasa y de la función que ejerce. Esta resulta muy importante en el cuerpo para que el organismo funcione adecuadamente, ya que se encarga de la protección de los órganos. Ahora bien, la cantidad que necesita el cuerpo humano de grasa es reducida, esta varía entre hombres y mujeres. En el caso de los hombres, la grasa esencial mínima suele ser del 3% mientras que, en el caso de las mujeres, la cantidad varía entre el 8% y el 12%.

En este artículo queremos explicarte con detalle qué tipos de grasa corporal podemos encontrar repartida por todo nuestro organismo y para qué sirve cada una de ellas. Te recomendamos que sigas leyendo para más información.

Tipos de grasa corporal: ¿Cuántos tipos de grasa hay en el cuerpo?

Ante la pregunta de cuántos tipos de grasa hay en el cuerpo, debes tener en cuenta que posemos encontrar tres tipos de grasa corporal. Estas grasas varían dependiendo de la las partes del cuerpo donde se acumula la grasa y de la función que cumplen:

Grasa visceral

La grasa visceral es conocida, también, como grasa dura. Esta grasa es la que se encuentra contenida en los órganos. Es decir, sobre todo, en la zona del abdomen. Así mismo, se trata de la grasa más peligrosa que existe debido a que su acumulación en el cuerpo —además, de la obesidad— puede provocar problemas cardiovasculares y diabetes, e incluso infartos. Esta grasa es muy sensible a la hormona adrenalina y es muy poco sensible a la insulina. Se trata de una grasa que se acumula con mayor frecuencia en los hombres y que puede ser eliminada fácilmente con actividades y ejercicios de cardio.

Grasa subcutánea

Esta es conocida, también, como grasa blanda o grasa periférica. Se trata de un tipo de grasa que podemos encontrar por debajo de la piel, pero no entre los órganos. Esta grasa suele representar la mayor parte de grasa en el cuerpo humano —de manera habitual—. Por lo general, representa un 40% y un 60% del total. Se trata de una grasa que es sensible a la insulina —a diferencia de la grasa visceral— y que se acumula, sobre todo en caderas y glúteos. La misma puede ser eliminada con dietas hipocalóricas y bajas en carbohidratos. Es más frecuente en mujeres.

Grasa intermuscular

Se trata de la grasa que se encuentra entre las fibras de los músculos. Esta grasa está presente en unas cantidades muy reducidas. La misma tiene a aumentar con la edad, aunque no suele ser necesario eliminarla —a no ser que cause algún problema de salud—.

Cómo se distribuye la grasa en el cuerpo

La grasa se almacena en el cuerpo humano de dos formas, por un lado, en el tejido adiposo subcutáneo y, por otro, en el tejido visceral. La grasa que se acumula en el tejido adiposo subcutáneo se suele distribuir de manera homogénea en el cuerpo, mientras que la grasa que se acumula en el tejido visceral suele hacerlo en la zona de la cintura y tronco. La distribución de la grasa es algo que tiene que ver mucho con las hormonas, tal como explican los principales estudios realizados sobre esta. Por lo general, las hormonas femeninas suelen hacer que esta se acumule por todo el cuerpo, mientras que las masculinas provocan que esta se adhiera a la zona del abdomen.

Ahora bien, la genética también influye en la distribución de la grasa en el organismo. En algunos casos pueden verse familias que tienen predisposición a acumular la grasa en una zona específica y que este parámetro se repite entre sus descendientes. Tal como se explica en este estudio científico sobre obesidad la distribución de la grasa supone un fuerte factor de riesgo metabólico y cardiovascular. El estudio explica que todavía no están bien definidos los mecanismos interindividuales que influyen en la distribución de la grasa corporal y que estos resultan muy complejos, aunque matiza que existe una clara evidencia en la función de la distribución de la grasa por parte de las hormonas sexuales, el uso de glucocorticoides, la composición genética y los mecanismos epigenéticos. Todo ello determina dónde se acumulan las calorías excesivas de la dieta.

El estudio explica, así mismo, que la acumulación en la zona del tejido adiposo superior del cuerpo —tipos de grasa abdominal— se asocia con un desarrollo de comorbilidades relacionadas con la obesidad, mientras que la grasa que se acumula en la parte inferior —zona gluteofemoral— está relacionada con un perfil protector de lípidos y glucosa, así como para disminuir la presencia de enfermedades cardiovasculares.

Para qué sirve la grasa corporal

La grasa tiene una función específica en nuestro organismo. Esta está muy ligada a la evolución del ser humano y a la supervivencia, ya que esta se utiliza como fuente de energía para que el organismo funcione en los momentos en los que es necesario tirar de las reservas. Es decir, la grasa es el almacén de energía que tiene el cuerpo humano.
El problema de la grasa aparece cuando se consume en exceso o cuando no se gasta la energía necesaria para quemarla. En la actualidad es muy sencillo consumir más de lo se gasta y cuando se consume menos el organismo tiene que tirar del tejido adiposo, aunque no en todos los casos.

Y es que los tipos de grasa abdominal —o grasa visceral— no siempre se consumen, incluso estando a dieta. El organismo activa mecanismos de defensa como son la bajada de la temperatura del cuerpo para evitar que se degrade todo el tejido adiposo estando a dieta, por lo que resulta necesario llevar a cabo ejercicio físico para quemarla.

Cómo eliminar la grasa del cuerpo

Para eliminar la grasa del cuerpo es fundamental mejorar la alimentación y alimentos calóricos, así como realizar ejercicios que trabajen las diferentes zonas del cuerpo. Debes tener en cuenta que existen grasas que son muy sensibles a la insulina, lo que significa un problema para eliminarla ya que el cuerpo preferirá consumir músculo antes que recurrir a esta grasa como su fuente de energía. Las dietas hipocalóricas y bajas en carbohidratos ayudan a cambiar el metabolismo de 3 a 4 días consiguiendo desactivar los receptores de la grasa y hacerlos sensibles a la adrenalina, lo que implica que puede ser oxidada fácilmente con ejercicios de cardio —al igual que el resto de las grasas—.

Si quieres aprender más sobre cómo eliminar grasa del cuerpo, consulta los ejercicios para quemar grasa que te explicamos en nuestro anterior artículo.