Desde hace un tiempo, entre los expertos de la formación física se oye hablar mucho del entrenamiento funcional y de todo lo bueno que puede aportar. Pero, ¿para qué es el entrenamiento funcional exactamente? ¿En qué se basa el entrenamiento funcional realmente, y cuáles son sus auténticas ventajas?

Aunque no se centra en una capacidad concreta, el entrenamiento funcional trabaja varios aspectos, desde la coordinación hasta la fuerza, activando todo el cuerpo. Como siempre, todo depende de lo que se busque, pero para tener realmente claro a qué metas se aspiran es necesario conocer qué tipo de entrenamiento nos permitirá alcanzarlas. Por ejemplo, es cierto que el entrenamiento funcional tonifica, pero lo hace a nivel general, no ejercita una parte concreta del cuerpo, como pueden ser los hombros o los bíceps.

Además, a la hora de decantarse entre realizar de manera constante un entrenamiento funcional o ir al gym a hacer rutinas de ejercicios más acotadas, es necesario saber que en el entrenamiento funcional normalmente se utiliza el peso del propio cuerpo para realizar las rutinas.

¿Entrenamiento funcional o gym?

Es la pregunta del millón para muchos deportistas que quieren encontrar el mejor método de entrenamiento para tonificar y mantenerse en forma. Ante todo, que quede por delante que se opte por hacer una clase de entrenamiento funcional o ir al gym es igualmente saludable y ambas opciones reportarán numerosos beneficios a su estado de forma físico.

No obstante, si se busca entrenar el cuerpo a nivel general sin detenerse en una parte específica del mismo, lo mejor es elegir un entrenamiento funcional: tonifica tanto el tren superior como el interior, mantiene un buen estado de forma general y ayuda a mantener entrenado todo el cuerpo haciendo rutinas de ejercicios con movimientos cotidianos.

Precisamente por eso, el entrenamiento funcional es para las embarazadas una gran opción para mantener ejercitado el cuerpo, siempre y cuando la intensidad de los ejercicios se adapte a las circunstancias de cada mujer. Y es que aquí no se utilizan instrumentos potencialmente peligrosos para el deportista, evitando lesiones, caídas, resbalones y ejercicios de intensidad desmesurada. Por eso precisamente es bueno el entrenamiento funcional para mujeres que estén en proceso de gestación.

Por tanto, para los deportistas que no busquen tanto entrenar una parte concreta de su cuerpo como tonificar a nivel general, el entrenamiento funcional puede ser una gran opción. En cambio, será mejor el gimnasio si se busca tonificar músculos concretos o realizar una rutina de ejercicios muy específica.

Entrenamiento funcional para hipertrofia

Al contrario de lo que muchos piensan, no hace falta machacarse a lo bestia en el gimnasio para ganar masa muscular. El entrenamiento funcional para la hipertrofia es una gran solución que permite aumentar, de manera más uniforme, dinámica y consistente, masa muscular con una serie de rutinas tan sencillas como estimulantes.

Al contrario de lo que ocurre en el gimnasio, donde muchas veces se optan por rutinas de hipertrofia selectiva, en un entrenamiento funcional para hipertrofia se ejercita varios grupos de músculos a la vez mientras se huye de la monotonía de los ejercicios de gym. Por tanto, es posible utilizar un buen entrenamiento funcional para la hipertrofia, uno que se base en el entrenamiento constante de todos los grupos musculares del cuerpo para que no solo tonifiquen, sino que provoquen que el músculo aumente su tamaño y su capacidad.

Entrenamiento funcional para embarazadas

Como comentábamos antes, optar por hacer un entrenamiento funcional para embarazadas es una gran opción: permite que aquellas mujeres que estén en proceso de gestación puedan tonificar su cuerpo y, de paso, aplicar ciertos ejercicios de preparación para el parto.

No cabe duda de que un embarazo provoca una mayor exigencia fisiológica. Por eso, los ejercicios que formen parte de un entrenamiento funcional para embarazadas deben estar perfectamente adaptados para garantizar la comodidad y el bienestar tanto de la madre como de su bebé.

Ante las dudas que puede surgir en este tema, cabe remarcar que sí, es bueno el entrenamiento funcional para mujeres en proceso de gestación. Sin embargo, la intensidad del mismo debe estar muy medida, ya que ni la madre ni el bebé pueden correr ningún tipo de peligro durante su realización.

Pero, ¿para qué es el entrenamiento funcional exactamente? ¿Qué papel juega en el embarazo? Si tenemos en cuenta que el embarazo aumenta la frecuencia cardiaca, la laxitud articular y la presión arterial, sin duda la realización de un entrenamiento funcional adaptado para embarazadas puede ser de mucha utilidad a la hora de controlar el ritmo cardiaco, el equilibrio y otros aspectos que pueden verse modificados conforme el embarazo avanza.

Y es que el entrenamiento funcional tonifica, es cierto, pero también puede ser de gran ayuda para mantener el cuerpo de la madre en un estado óptimo para hacer frente a la exigencia física que se produce durante el embarazo. No cabe ninguna duda de que, independientemente de que estés embarazada o no, es bueno el entrenamiento funcional para una gran cantidad de cosas. Solo hay que tener en cuenta que la intensidad debe ser ajustada en caso de que el proceso de gestación haya dado comienzo.

¿Es bueno el entrenamiento funcional?

Sí, de eso no hay duda. La premisa de este tipo de entrenamiento es diferente de la de otras actividades físicas, pero es igualmente eficaz. Los principales beneficios del entrenamiento personal incluyen un entrenamiento más uniforme y constante que las rutinas específicas de gym, un menor riesgo de lesiones y una mayor idoneidad para su realización por personas con particularidades físicas o que se encuentren en pleno proceso de gestación.

Como siempre ocurre en estos casos, lo mejor es optar por obtener asistencia profesional de un experto en preparación física, ya que tendrá en cuenta distintos factores relativos a tu cuerpo y a tus aspiraciones para adaptar los ejercicios a tus capacidades físicas. Pero, ¿en qué se basa el entrenamiento funcional realmente para que cada vez tenga más adeptos?

El entrenamiento funcional utiliza el peso del propio cuerpo para realizar la mayoría de rutinas de ejercicios, además de poder proporcionar numerosas ventajas a mujeres embarazadas o a personas que necesiten tonificar en general y no centrarse en una rutina en particular. A esto se añade un menor riesgo de padecer lesiones, una evolución más rápida que con el entrenamiento clásico y una mayor apuesta por mejorar el estado del aparato cardiovascular.

Principales beneficios del entrenamiento funcional

Lo cierto es que es bastante probable que todo lo que hayas podido oír acerca del entrenamiento funcional sea cierto. No obstante, si quieres confirmarlo te recomendamos que eches un vistazo a nuestro post dedicado a este tipo de ejercicios, donde hablamos de los principales beneficios del entrenamiento funcional y de los ejercicios idóneos que se pueden realizar combinados para fomentar la hipertrofia y entrenar buena parte de los músculos del cuerpo.

Para empezar, uno de los principales beneficios del entrenamiento funcional es que mejora a todos los niveles la movilidad muscular. Al trabajar desde el principio con un amplio grupo de músculos y ejercitar casi todos ellos, se consigue mantener un nivel de movilidad óptimo.

Pero es que también mejora la fuerza real, lo que acelera la evolución con respecto a otras rutinas de ejercicios. A crear una buena rutina te puede ayudar un preparador físico que sepa cómo planificar un entrenamiento personal en base a tus aptitudes y tus metas.

También es capaz, como te comentamos en nuestro post dedicado al entrenamiento funcional, de mejorar la coordinación, la estabilidad y la calidad cardiovascular, además de mejorar la estética individual. Y no olvidemos otro de los principales beneficios del entrenamiento funcional en comparación con otros tipos de ejercicios: el menos riesgo de lesiones que presenta.

¿En qué se basa el entrenamiento funcional?

Puede que a estas alturas aún no conozcas en qué se basa el entrenamiento funcional en realidad. Pues bien, el fin último y lo que persigue en todo momento este tipo de ejercicios es el de mejorar la capacidad motriz, lo que algunos llaman la inteligencia del movimiento.

Para que sea plenamente eficaz, estos entrenamientos suelen ser personalizados porque la intensidad y los tipos de ejercicios a realizar para maximizar sus efectos dependen de varios parámetros que varían de una persona a otra.

Por ese motivo, para seguir un entrenamiento funcional plenamente efectivo lo recomendable es dejarse asesorar por alguien que sepa realmente cómo planificar un entrenamiento funcional, y seguir todas sus indicaciones desde los primeros compases del entrenamiento.

Cómo planificar un entrenamiento funcional

Lo primero que hay que tener en cuenta es que para saber cómo planificar un entrenamiento funcional hay que repartir los grupos musculares entre las sesiones para evitar la fatiga muscular, sobre todo en los primeros compases. Dado que estamos hablando de un tipo de entrenamiento que trabaja prácticamente todos los grupos musculares del cuerpo, será necesario dejarlos descansar provisionalmente para que logren rendir al máximo en la siguiente sesión.

Suele ser común establecer una relación de repeticiones y tiempo en los entrenamientos clásicos, pero en un entrenamiento funcional inicial lo mejor es que dejes de lado la cuestión del tiempo. No te pongas límites, entrena y evita forzarte en exceso. Lo primero es conocer el propio cuerpo.

Ten en cuenta que es muy recomendable dejarte asesorar por un entrenador personal que te acompañe en todo momento para tratar de adaptar los ejercicios a tus necesidades. Y no olvides que dispones de puedes informarte con más detalle en nuestro Curso de Entrenador Personal si quieres dedicarte profesionalmente a la preparación física individualizada.